Estamos en el pozo
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10 Noviembre 2011

“Si los 33 mineros salieron como no van a poder salir ustedes”, la frase que dejó, de lo poco que dejó, Leo Madelón en su paso como técnico de Quilmes. Esto se lo dijo a los jugadores ni bien asumió como entrenador, luego del frustrante paso de Tocalli por el banco Cervecero.
En definitiva, aquella era una situación límite. Con un contexto diferente: ahora no se está peleando por la permanencia pero tampoco se está en Primera, el momento actual también es límite, así quedó exhibido en el campo de juego del Estadio Centenario en la derrota con Desamparados de San Juan.
No pasa por una cuestión de resultado, de hecho la campaña más allá de la reciente irregularidad no deja de ser buena. La producción ofrecida por el equipo en ese partido llevó al ciclo Caruso Lombardi a su nivel más bajo, abriendo una serie de opiniones y sospechas que solo ellos pueden responder en el próximo partido ante Defensa y Justicia.
Tampoco pasa por lo externo y los cruces que el DT tuvo con plateístas, hecho poco favorable para el estado de irascibilidad que existe hoy en la institución.
Pero lo más preocupante no estuvo afuera sino adentro y pasó por la respuesta que hubo desde adentro de la cancha, con jugadores que se dejaron abrazar por el mal partido y tuvieron poca persistencia para poder darlo vuelta, acompañados todos ellos por un nivel futbolístico muy bajo. “Fue una de esas tardes donde no te salen nada”, dijeron varios en la semana y algunos periodistas hasta sospecharon de la poca voluntad que tuvieron para poder torcer el destino, algo desmentido de manera categórica por sus protagonistas.
En definitiva, Caruso le metió mano al equipo y para enfrentar a Defensa hará 6 cambios (Olivera por Leyes, Romero por Mandarino, Carrasco por Garnier –lesionado-, Rimoldi por Díaz, Cauteruccio por Telechea y Giménez por Vázquez) y modificará el sistema (de un 4-4-2 a un 3-4-1-2). Los once: Trípodi; Olivera, Martínez y Agüero; Romero, Carrasco, Rimoldi y Corvalán; Caneo; Giménez y Cauteruccio.
Sebastian KerleA partir de tantos cambios la pregunta es: ¿Qué pasa si los cambios no funcionan, después de hacer tantas variantes? Caruso se lo dijo en una charla a los jugadores: “Muchachos si la actitud es la misma, no tengo problemas en seguir haciendo cambios”. En estas respuestas dos cuestiones claras: Pase lo que pase, Caruso no se va y tiene el pulso firme para tomar las decisiones que cree conveniente. Hay que sacarlo a Quilmes del pozo cuanto antes.






