Caruso no es hincha de Quilmes

Es entendible el disgusto de la gente. El hincha asume como propio todo lo que tenga que ver con Quilmes. Siente la pasión y sufre y goza por una camiseta que eligió por el resto de su vida. La fidelidad con los colores es eterna y no se negocia. Si hasta se cree que desde afuera se ganan los partidos; con el aliento y los cantos también se juega, eso es lo que parece.

Por otro lado, como no interpretar este enojo de la gente que se expresa en el foro, a quien le gusta que uno de los suyos este coqueteando con otros y ante cada posibilidad que anda dando vueltas aparezca en cuanta lista se arme. Pero debe entenderse que no todos son hinchas, la mayoría de los técnicos que pasaron por la historia de Quilmes, incluso algunos que quedaron en la historia, no lo fueron y en algún momento lo demostraron. Pasan los técnicos, pasan los jugadores…

Entonces si Caruso un día después de decretarse matemáticamente el descenso a la B Nacional aparece en un programa de televisión hablando sobre su chance de ser técnico de River o mientras está transitando la primera parte del indeseado torneo de la B Nacional y se va el DT de Newells y aparece en los medios rosarinos diciendo que le gustaría volver a dirigir a la Lepra, cómo no interpretar el disgusto del hincha.

Caruso piensa en Caruso. Ve en cada oportunidad mediática la posibilidad de estar en el centro de la escena. No tuvo un nombre reconocido como jugador y sin embargo desde hace varios años es un técnico que logró en base a su capacidad y a resultados conseguidos, más allá de esta temporada, afianzarse en la máxima categoría. Usa como nadie el poder de los medios y sabe que de esa manera se garantiza que su nombre se siga mencionando en Primera, categoría que no quería abandonar por miedo a perder lo que logró conseguir. Entonces, sabiendo que no hay manera de desvincularse de Quilmes, tiene un contrato que lo une al club hasta junio de 2012 y un compromiso con Aníbal Fernández, tanto uno como el otro no parecen fáciles de resolver.

Caruso es asi. Se posiciona en los medios pero defiende su trabajo también en la cancha realizando buenas campañas cuando sus equipos logran interpretar su idea de juego.
No creo que haya que exigirle que no se exponga de esta manera. Sería ir en contra de su esencia, como si te pones de novio con una vedette y cuando salís a pasear querés que no se muestre. Tal vez no tuvo en cuenta el disgusto que generó esta última salida en los medios en la interna de Quilmes, supongo que en ese caso al menos lo hubiera pensado. Se habrá dicho: “como le ganamos a Huracán no va a haber problemas con la gente de Quilmes que me sigue queriendo y de paso quedo bien con los de Newells y salgo en los medios”.

Caruso medita su futuro. El técnico cree que los amores en el fútbol están unidos a los resultados. No hay pasado ni futuro solo presente. Teme que un par de malos resultados lo saquen de su cargo echando por tierra, aquella levantada sobre el final de la temporada pasada. Piensa en su profesión.

Sebastian KerleSebastian Kerle pasada. Piensa en su profesión. Por eso creo que lo que habrá que criticarle a Caruso es su trabajo, si el equipo no encuentra el funcionamiento deseado y lógicamente sino consigue meterlo a Quilmes en la pelea de arriba. Lo que no tengo dudas es que el técnico entregará todo de sí en cada partido de Quilmes, ya que los intereses suyos son comunes a los de la institución. Si le va bien a Caruso, le irá bien al Cervecero. Pero Caruso no es hincha de Quilmes, los hinchas son otros.


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